lunes, 11 de octubre de 2021

De mañana


Son las 10,30. Compro un par de empanadas, me dio hambre. Estoy despierto desde las 6. Voy comiéndo por la calle. Una pareja me mira. Ella le dice: -Esto en Cuba no pasaría. –el contesta: -¿Quién querría vivir en Cuba? –Comienza una discucion. Miro los árboles mientras sigo. Hay tanta luz. Recuerdo algo dicho por Genaro: - No son gente, son fantasmas. El amor me envuelve y me acompaña. Se, que estaremos incluso peor que Cuba. Pero ya no importa. El amor se cristaliza, por dentro y por fuera. ¿Qué es sino el sentido de la luz? No deseo ser otro fantasma. Vuelvo mi vista a las copas de los árboles. Siento, y me digo: Si, el amor es como estos árboles. La luz y el amor se coagulan. Respiro profundo y sigo adelante. Es una bella mañana.
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De Iluminaciones

 



No creo en iluminaciones desapegadas a lo Buda. Me gusta amar, extrañar. Quisiera decir muchas cosas, pero solo hablo para pocos. ¿Quién se atreve ahora por la ruta conocida? Aunque aun esta a la vista. He vivido tanto entre trincheras que solo deseo el toque de lo bello, antes de ir de nuevo a la batalla.

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martes, 5 de octubre de 2021

Cerros en el Cielo

 


La suave soltura de los cerros del cielo.
La belleza de todo ojo que sepa aun ver lo íntimamente bello.
Atrincherado en libertad, a la previa al fuego. No puedo hacer mas que saber quienes son los de uno y quienes no. Uno lleva la propia lucha y también la de los hermanos. Puedo decir que siempre me ha gustado la calma antes de la tormenta. Pero que hermosa es la noche. Que feroz arremete el viento. Y yo solo pienso en mi flor. Yo solo huelo presencia. Que toda ausencia se vaya con los riachos de esta lluvia, lejos. Muy lejos.
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Un Día Más



Los lapachos han florecido. Alguien me mira con miedo al verme fotografiando en la noche. Pronto florecerán también los jacarandás. Yo me digo a mi mismo un día mas… Las personas no ven, no. Huelo aroma a jazmines. Mi amor me acompaña. Me envuelve la inmensidad. Compro en un chino por peso, papas en rodajas, lechuga, churrascos sancochados entre berenjenas, cebollas y aceitunas. Salgo. En la esquina una mujer espera el colectivo. Tiene sus manos cruzadas frente a su cara, sus índices pegados en mudra apuntan al cielo. Ni me ve; habla hacia arriba y llora. Camino y pido por ella. Siento hambre. Y de pronto, me sumerjo en las estrellas, un río de lava desborda mi visión y no me sorprende. Me envuelve el amor…Ella no quiere entender al sur. Me digo a mi mismo: Dios, unos pasos más... un día más.

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domingo, 5 de septiembre de 2021

Furtivo

 


Me gusta acechar a lo imposible y hasta andar la humildad de las veredas. No hay nada mejor que mirar a las estrellas, mientras bailan ciertas letras. Esas que a tu destino acuden y en cualquier parte son luz y sombra de edificios. Hay esa esfera deslumbrante cuando la luna se alza y nadie asoma. Si; no reparo en romper con ciertas leyes y andar la noche tenebrosa. Aunque al fin todo tiene su costo, nada me ha impedido cierta arrogancia, esa la de quedarme con la bella. Así entre curvas y líneas, estas calles son un tablero. Este juego tiene sus reglas y obviamente soy el que las pone. Por eso cierta poesía va mas allá que toda magia y en crípticas palabras anida el todo, en la copa misma del mismo árbol.

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jueves, 2 de septiembre de 2021

Pulso

 


Momentos de exilio interno, momentos de expansión. Pulsión que va hacia el centro de la rueda de brazos espiralados y retorna al punto de partida. El latido que vence al frío. De las ruinas de lo viejo, nacen orgasmos de retoños. No he de buscar en redes lo ya encontrado. Pero pulso el corazón ante el grito de los tripas y el bostezo de las ñañas de los razones. Tú ahí, cuidando estos brotes. Desde hace un año. Desde siempre. Que mis brotes son también los tuyos. Que la aurora nace en día por la rendija de los sueños. Que ya no importa pisar la alfombra despacio. Clandestinos tras la sabia niebla de furtivos velos.
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viernes, 27 de agosto de 2021

Encrucijadas


Bajo la tutela del ángel y también del genio llameante, aunque de lo ultimo no mucho, no va a ser que traiga uno en sombra. Cada esquina es una encrucijada, tiene su guardián y también entradas. Un punto del pensamiento, una puerta a mil moradas. Y así, entre llama y alas de cielo se teje la guía. Una del alma y otra de pasos. No es bueno ser siempre condescendiente, ni hay porque aceptar todo. Muchas veces se libran batallas, unas dentro de uno, las otras contra otros. Todo depende siempre de la altura de cada reto... y hay que andar de puntillas y pisar también muy firme, porque girando en cada esquina se encuentra lo inefable, pero si salta bulla, pinta el siete vainas. Beba cada cual su trago y sepa de equilibro, porque hay de lo que levanta, pero también hay de la hiel, la mas amarga.

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