miércoles, 27 de octubre de 2021

Espacios


Hay espacios en medio de todo. Hay islas de simpleza. Hay momentos. La belleza está. Aflora hacia otro umbral. Cada cual sabe de la particularidad de la propia isla. Pero hay quienes saben de viajar más allá de sus pies y calabozo.

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domingo, 17 de octubre de 2021

Desvelo

 


El manto del poniente me envuelve en mi desvelo. La Luna y las estrellas aplacan toda herida de domingo. Una herida es siempre separación. La fe me toma de la mano y conmigo camina. Atravesar el bardo lo llamo. Atravesarlo hacia la Luz. Dicen que en el Cielo no hay noche. No la hay porque es pleno despertar. No se por que se me confunde con ángel o rival. ¿Y que importa? Si todo es luz, extrañare la noche madre que siempre me ha envuelto en su vientre. Pero uno debe nacer. Es dado a luz. Un día también deberá encenderse. Siento que el silencio me traga. Siento bendita la noche. Por eso no olvido y gracias le doy.

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sábado, 16 de octubre de 2021

Despues de la lluvia

 


No hay ave negra que no traiga suerte. El viernes se despunto en lluvia y las nubes se han ido. Este valle colonial de comercios ha vuelto a su perpetuo movimiento, ya que de eso en si, se trata la vida. Yo también entro en vuelo en celeste cielo, con plumaje y desparpajo. Y aunque del cielo vuele debajo, la garra siempre carga, dejando algún tajo. Hoy es ahora y ahora es mañana.
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Tristeza de mañana

 


Un mismo vendaval acaricia soledad,
entre ríos de palabras y hondas marañas,
y las sombras en mañana acompañan la tristeza,
que atormenta en la tormenta,
volviendo dura la proeza,
de dar un paso mas.
Que duende oscuro embarga mi sueño,
que telarañas envuelven mis huesos,
que al atronar tempestades voy bebiendo las borrascas, en la senda de la duda, el combate y el oír.
Así se cuelan los rayos y el agua; las gotas frías y surcos,
que ya no se si es mañana o es noche
y aunque todo huela pena, me entrego al filo de un paso mas.
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Distancia


La tarde que prepara toda noche hacia el brillo de otros ojos. La Luna como un hato de flores. Todo sábado se viaja en colectivo. Se escucha historia de otros hasta llegar a destino. Un viaje con sentido. Una paso entre la gente hacia intimidad.
La noche no es para quien busca ambiente, ni para el paranoico o el resentido. No es para malandro, ni cohibido. La noche es del lobo que peregrina atrevido en solitario el laberinto de los sueños en busca de otro amanecer.
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Al ras

A ojo de ave contemplo en la movida dinteles y ventanas. No me interesan las personas. Solo los lugares. Vuelo rasante sobre balcones y terrazas. Luces que asoman, interiores, color, calidez. Un edificio de tres pisos en lo oscuro me sirve de atalaya y ver hacia área desolada. No ando solo, noble felina siempre me acompaña. Lejos el hogar de una tía en mi infancia. En un rincón un fantasma de fiera mirada debajo de un limonero. Me veo luego en casa medieval de pueblo de España. Mi mujer, una hija, perro, gato, la huerta. Tiempo aun para la horda disonante. Tiempo hacia tierra prometida.

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De bosques y de barrios

 


El barrio es el patio. El mundo, un bosque. Habrá patios como bosques y también bosques como patio. Todo siempre esta en quien es el que anda. Uno debe saber cuando lengua es puñal y cuando es caricia. Quien nunca acaricia en lengua, andará siempre clavando heridas. Tal vez un día entienda que al final se hiere a si. Si todo es deseo, no se camina sobre el filo. Y saber de equilibrio, es saber de noches y rocío. Es más, de lunas urbanas, de casas, de veredas y zanjón. Quizás con aroma a tilos y no de alfalfa. Quizás con gusto a labio y a sudor. Se aprende a pelear cuando hay nostalgia. A besar cuando hay pelea. Me gusta quien no llora ante los golpes. Quien aprende que ningún poema es un adiós.

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