sábado, 18 de junio de 2022

De redes, pantallas, fotos y la vida

 


Usted puede danzar, hacer música, pintar, escribir, ser, atreverse. Pero no resentirse. Mire mi foto, este verano vi a las aves haciendo notas en el aire. Si ellas pueden ¿Como no habría de poder usted?
No pinte mandalas. Dibuje los suyos. Cree su mañana y noche. Sol o nubes. Y hágase cargo. Arroje notas al aire. Lance versos al cielo. Crezca como flor entre piedra. Fundase de amor o sexo en alas de halcón. Vea un hornero hacer su nido en barro.
Usted ¿No sabe quien es? ¿En verdad no sabe? ¿Debe pensarlo?
Se siente. Se vive.
Cursi mi decir. Pero acaso... ¿hay otro modo?
Disfrute su melancolía, mas no se deprima Deprime pensar demasiado. Cantidad no es calidad. Aceleración es vértigo y desgaste. Yo justo escribiendo una nota así en tiempos donde la gente se cubre con el manto de inoculaciones. El manto del miedo.
¡Carajo! Mejor cultivar sabiduría que arroparse de temores. ¿Mirar tele al lado de la estufa con las patas abrigadas? Yo me atrevo a deambular un rato a lo Lovecraft bajo nocturno frío. Volver escribir algo, leer, salir a fumar al patio, pero no ausentarme frente a una pantalla. Al menos el facebook es interactivo. Usted en cambio, no puede conversarle a quien chilla en su pantalla.
De nuevo:
¿Sabemos quienes somos? ¿Debemos pensarlo?
¿En verdad debemos pensarlo?
a





De lo esencial y lo vano

 


La virtud del escribir para algunos es festiva. Para otros adolece estética. Pero para este humilde servidor, debe tener sentidos. En especial el receptivo... Lo melancolico y lo gracioso, no debe faltar. Lo mismo que tampoco profundidad ni contundencia. Más ante todo sentido. Y tantos como un laberinto, o como gotas de lluvia o incluso, hasta como la mismisima guerra en Troya. Caso contrario, no perdurara ni la misma letra. Será despojo. Y uno arcaico. Como esos extraños fragmentos de vidrio apechonados que bautizaron tectitas. Cada uno distinto, como copos de nieve. Como sueltas letras sin palabras. Residuos de tiempos idos. Sensualidad de otros ángeles.
Envidia y arrogancia son también lenguaje comprensible. Más nunca conveniente. Hablan de quien atesora en su bodega colección de intolerancia. Común en el esteta. Más raro en esencialista. La belleza tiene muro radiante. Pero envidia es paredón vacío, ese que no se sabe pintar. El lienzo en blanco nunca aprovechado. Tectitas de una vida no vivida…
Hoy he visto bajar del tren a una pareja de ciegos y luego ser ayudados por transeúntes a subir a otro transporte. Eso no es carencia de sentidos. Es desarrollo de unos otros sentidos. Nunca he visto a quien padece en Dis, capacidad, envidiar, a quien conserva aun capacidad de su sentido. No he visto tampoco a los tan sentidos, envidiar a no videntes. Envidia tiene todos sus sentidos, mas carece de horizonte.
Hay quien oye esa voz de las estrellas. Hay quien busca padre pero al mismo tiempo lo detesta. Sin embargo el carmín cielo, en cada anochecer como buen padre cubre a todos. Desde el que hila letra y palabra, hasta quien lanza su mensaje sin papel en vientre de botella. Residual y sórdida ebriedad, ausente de licor y de añejo vino. La misma presión crea a la tectita y también al diamante. Pero cada cual sabrá lo que entiende y aquello que desea entender. Es eso lo que hace a la calidad, o por el contrario, a su ausencia.
A


jueves, 14 de abril de 2022

Al Sol de la Mañana

 

Un camino de mil kilómetros comienza por el primer paso. La invencibilidad está en uno mismo, la vulnerabilidad en el adversario. Esas son el tipo de frases que valen. Su mundo y sus sueños ¿a quien le importa? La única constante es mantenerte en pie. Lo demás es silencio y ponerte al sol de este otoño, asi como esta flor, antes de volver a la batalla.

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sábado, 9 de abril de 2022

Palabras

 


Si tu verdad solo danza en el nylon de tu lengua,
tu vos se perderá en ese agujero del mar.
Junta las lilas del jardín que alguna vez fuiste,
hundido en la sal tu vos se quebrará.
Oye el curso bajo tus pies a la sombra de las moras,
no hay coronas en los jardines, ni dolor en la inmensidad.
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viernes, 25 de marzo de 2022

En la Niebla


La luz toma un tiente amarillento con la neblina. Recuerdos de cuando subía desde el Barrio Chino hacia las Barrancas en Belgrano, las altas torres arriba de barranca tapadas de niebla. Andar para mí es meditar. Contemplar. Remover energía como el gran río remueve sus aguas por la noche. Las rojizas nubes devuelven la luz como un espejo. Saben que lo bello es espejo de lo intimo. Lo malo, proyección de nuestros pecados. Las bocas se tiñen de palabras vanas. La niebla es como un manto, acaricia. Una milagrosa comunión. Calidad y calidez, son siempre la mejor decisión.

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martes, 22 de marzo de 2022

Salpicados

 


Triste y vacía estaba “La Farola”. Pero en “El Griego” había gente. Una abuela con nietos ya grandes, charlando. Compartiendo felices; una grande de tomate. Alegre visión en esta tormenta. Un respiro en trash-currir. Espero poder llegar a donde estas. Pero no espero árboles de espinos. Ando sorteando, quimeras, grillos y poligrillo. Guardo pila pa mi guerra. No me digas nada. Quiero verte sonreír. Cuando ya no se sonríe. Cuando no se entiende. No hay genio fuera de su tiempo. Buscando en vano, me alejo con el viento. Hay olor a lluvia. Olor a tinta. Nubes desde el sur. Nadie es el centro de la gran rueda. Abrazo alma con amor, mirando al cielo, mientras cruzo en la esquina. Hato de ángel reo y culto. Subterfugio de ir saltando el barro. Quien puede ofenderse si le salpican, al pisar un charco, en medio de un aguacero.
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Por el Parque


La tarde se entreteje de ocre y rayos de sol. La hora del almuerzo encuentra gente mendigando. Exaltados predican contra el ego ajeno. Frente a un cumulo de flores un ave en perfecto trino. Toda lengua es luz si por dentro la llama arde. Un olivo se alza en el parque. Alguien ofrenda miel debajo de un arbol. Una madre habla suave al oido de su hijo mundo. Regresan las nubes. Sombrio crepusculo. El ave vuela. Cruzo la calle. Llueve.

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