miércoles, 6 de julio de 2022

Mas allá

 


No porque caiga la noche, esta sea en sí oscura. La luz, por dentro apremia. Vida interna es hecha de sentir. No hay sendas claras como atravesar el parque. Ni todo es bello, ni todo es claro. La claridad es lo correcto. Certidumbre que no evita ignotos y ajenos mal deseares.
Es curioso se defina como bien el logro del éxito. No digo que no deba irnos bien. Hablo de que hay un otro lenguaje. Aquel de quienes ya no van por parámetros de migas de pan. Candil de la lengua del eterno vuelo. Lengua ave, vida, liberación.
Todo escriba tiene apuntes. Todo peregrino tiene su diario. Al candor de la mañana es más fácil sentir la suave caricia de lo bueno. Despertar y desayunos. Saludar auroras y pasos automáticos. ¿A dónde se fue el inicio? ¿Cuál fue la causa del día?
Aquella claridad teñida de aurora se fue... En lo personal, a todo el andar lo llamo deambular. Y hay tres. Salir en busca del sustento y bendecirlo como ofrenda... hasta que noche seduce en aguas de sirena robando claridad.
Reniegan ahí en desgaste algunos, perdiendo significado, noche y mañana. Si, equivoco la paloma, se equivocaba. Es el derrape, el segundo.
Mas queda el tercero, que no se oculta por disimulo, no importa donde pique, si en la cara o en el… Aflora ahí el charco y la poesía. La buena y vil metáfora. La de no bendecir de más en la mañana y despues caer en mecánicos haceres….
Disonancias. No más justificación de entrega a la abyecta Pacáca, para luego disimular maquillandola de propósito. No más el argumentar éxito o excusar derrotas. Hablo de hacer lúcida ruptura con esa sintaxis que separa noche de mañana, risa de llanto…
¿Justificar? No hay mas, ¿ante quien? ¿La mirada ajena? No hay. Y así en tal punto, se acaba tanto el ave vespertina, como el mochuelo de la noche. Así, y ya fuera de metaforas, magica y singularmente, tan solo queda un par de alas.
a



Llovizna

 


Otro bello día.
Llovizna, bruma, invierno.
Gustos son gustos.
Cada cual,
sigue su melodía.
Somos seres imposibles.
Un milagro.
¿Lo ven?
Todo esta bien. Si una mano te acompaña o la brisa te reniega…
Mira,
entiende bien.
da igual,
porque se nos regalo los días.
Cada uno único,
distinto.
Una creación,
comienzo y fin.
Renacer.
Y las horas,
sí, las horas.
Esas que son delicia, que pasan rápido,
y las que no; por ejemplo en mi las siento lentas de 4 a 6.
Nosotros los fractales.
Ciegos en espeluznante mundo, cuando no sabemos que los astros, dioses, galaxias… están dentro.
Tristes son días donde nos creemos nada,
o nos creemos dios.
Y lo peor,
intentamos ejercer dios.
Pero a veces vemos y de ahí, tenemos intento, espíritu y amor.
Hasta el divino mismo se escondió en lo interior.
Nos dio días para jugar,
ver,
sentir,
ser…
y
amar.
a



jueves, 30 de junio de 2022

Sobre permutaciones de un instante.

 


La vida ha puesto a algunos ante sus luchas. Apocalipsis personales. Hacen mas frustrante, sobrellevar el colectivo. Pero que te puedo decir. He sido siempre alguien con cierto optimismo, fe. Se, desde ese saber de contemplar, que cada fase solve, (personal o colectiva), purifica. Eso permite el coagular mas tarde, un algo mejor. Y el Todo, como divino alquimista, realiza su obra día a día. El Espíritu sigue su cernir sobre aguas. Que silencioso y a suave calor va, empollando la vida de lo nuevo.
Belleza y poesía también siguen su curso. Difícil contemplar maravillas estando sumidos en dolor. Pero eso es justificable. Lo absurdo, lo no comprensible es no ver belleza por habernos vuelto perpetuos distraídos. Eternos campeantes de la proeza insignificante. De temores cotidianos. Del absurdo prejuicio de no asir un rayo de sol y elevarnos. Salir un instante a las estrellas. Ver el barro desde arriba.
Se que hablar de robar un beso, carece hoy de su viejo sentido. Ahora se entiende extraño y hasta literalmente como hurto. Como si en verdad hubiera tropel de ladrones de caricias.
El lenguaje muta. Mutan las gentes y sociedades. Se disuelven. Y así a cada vuelo de cuervo, le sucede el de paloma. De lo pútrido nace lo abarcativo. Intelecto y espíritu. Así, águila y paloma al fin vuelan juntas.
Se que hoy muchos se encierran en cubil, como gato en una caja. Ya no se deambula por las cornisas. Ya no hay mas fugas por las ventanas. Estos sueños distan de aquella eterna realidad. Quimeras y pesadillas, tapizan paredes en las calles, El oro de un sol y el rayo de luna solo danzan misterio entre ramas, estanques y tejados.
Pero será el día en que las manos vuelverán a asir moras de la calle. Volverán a mojar las manos en rocío. Cuando el gallo cante muy temprano, antes que asome la estrella vespertina. Antes de que el buen sol alumbre los prados; antes que todos los sueños se vuelen en aves a manos de aurora.
a


miércoles, 22 de junio de 2022

Apuntes por la mañana


La luz se derrama blanca al azar,
la piel del mundo se extiende a morar,
ruge fría la sed de alborada,
viaja al recuerdo de tarde de infancia.
Todo capullo se cierra ante el frió,
hoy no es un día como todos los días,
y sin embargo es solo un día entre más,
un simple trino, remoto, fugaz.
Un manzano extiende lento sus brotes,
una ráfaga de polvo se contempla al mirar,
y esta mañana se desliza ante todos,
soleando pasos, como madre al andar.
a


 

sábado, 18 de junio de 2022

Filosofía otoñal para noche de plenilunio

 

Quien defiende ilusiones, es por miedo de perderlas. Ilusión es espejismo, por eso siempre es mejor consolidar día a día aquello que vamos construyendo, que volarnos en la parasita nube de la fantasía. Se ha visto que los lobos han criado cachorros humanos. Nunca se ha sabido eso de perros dingo. Y cuanto a este último se parece la persona que de la verdad reniega.
Todos los días están contados, tanto como los cabellos que nos coronan. Si sabe ver quien es el contador ya va por buen camino. Hay quien confunde al buen Dios con sus muchas moradas. Usted disculpe si tal vez lo que digo incomoda, sucede que a veces hay quien prefiere lo impersonal que el amigo que acompaña. Esa es la razón de las muchas moradas. Que cada cual se sienta cómodo con aquello que pueda, con el amigo que habla o con el silencio de las estrellas.
El fin de nuestro mandato es el final de un sistema nervioso. Ahí otra cosa interviene. Lo desconocido. Desde aquí te digo, lo digo tan claro como los sueños: el miedo a la locura es el mismo miedo a la cordura. Perder el comando. La ruptura de la continuidad.
¿Y ahora que? Había algo que la célula carcelera no te decía. Había más. ¿Pero como podías saberlo? ¿Dejaste que la brisa te hablara? Hay jaulas libres hechas de Ray Ban y arenas hacinadas. Hay jaulas de auriculares. Oí a una anciana varias veces decir ¡Locos los que escalan altas cumbres! Pero ella con su perro todas las noches dormitaba frente a una pantalla. Por piedad profunda, nunca conteste nada.
Veo belleza en quienes desayunan al sol en mesas de la vereda. Quienes viven la vida y también tienden su mano. Era hermoso también oír al buen poeta, cuando no estaba ebrio. Es hermoso oír la gente vieja o sabia cuando no derrapa. Distinguirse de lo común es tan inútil como querer encajar.
Quien ha logrado sus alas las despliega. No necesita disertaciones estrábicas. El simpático esnobismo atrae y lo sabio a lo común repele. Bien por quien distingue lo uno de lo otro. Bien por quien saca tajada del mundo y al final se levanta en vuelo. Unos se aburren de una cosa y se divierten de otra y otros viceversa. Y esta bien que asi sea.
Al fin habiendo abiertos un poco los ojos, entenderemos el idioma de la caricia y, el de la brisa... y aún más, sorprendidos también sabremos aquel otro, el del silencio.
a


En una bella y fría vispera, de un feriado


El centro comercial henchido de gente entre luces y el viento helado. Más al apartarse, las nubes del cielo toman ese tétrico rubor rojizo. Las calles y avenidas cubiertas de neblina. Una hilera de árboles detrás de luz mortecina. Vaya a saber de cuanto han sido testigos. Day and night. Vuelvo a casa entre la niebla, meditando. Creo que la vida se resuelve en esas noches frías, donde se duerme en compañía y se comparte de mañana el desayuno. Hoy en soledad añoro las luces de mi estufa. Mis orejas se han humedecido, el frío cala. Creo que al igual que esos árboles hemos venido en el fondo a este mundo también a ser testigos. Testigos de una pequeña y humilde porción de infinito. Y por otro lado, extrañamente también ser como la niebla. Ya entrando a casa, un buen café. Estoy seguro que más allá de este mundo, entre otras cosas, se que extrañaría el buen café y el cavernet. Si, especialmente, cavernet sauvignon. Y como no tambien, los desayunos compartidos, el amor humano y claro también, hasta estas increibles noches de frio, vestidas de bella y descarada niebla.
a



Vivir en otra

 


Me doy cuenta que estoy completamente en otra, cuando disfruto con el 8 1/2 de don Fellini y no con el universo de Marvel; o cuando prefiero ver David Lynch que Netflix. O tal vez cuando me quedo contemplando de frente un Modigliani, despreciando el arte contemporáneo. Pero nada de esto es una pose. Soy así desde pendejo. Por eso la alquimia y no la ciencia. Por eso la escritura y no el ranchear en la esquina. La vida es única. Aunque las multitudes se homogenizan. Detrás de la cáscara de lo aparente hay otros mundos. Ahí nomás frente a la vista. Pero preferimos cartón pintado. El escenario y no la buena obra. No creo en arte político. El arte es. "Crimen y Castigo", es. "Madam Bobary", es. Un folleto político, es solo publicidad. ¿Que es ante todo la magia sino asomar detrás de lo aparente? Se que algunos confunden magia con mera brujería. Corren detrás de su paranoia y su sombra. Pero magia, es haber escrito la obra. Es también, iluminarte frente a un Modigliani. Y esto acometen siempre cobrártelo caro, cuando no sos lo común. Cuando pretenden entenderte bajo lo común, sin saber leer tu alma. Pero como puedrian leerla, si no te ven detrás de escena. ¿,Como pueden conocerte si solo ven cartón pintado? En eso consiste la soberbia.
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