sábado, 7 de enero de 2023

La Arrogancia

 


La soberbia destierra de si toda culpa, mas a cambio ofrece reproches. Solo el corazón puede manejar una espada de doble filo. Visionario se maneja mejor la bitácora. Intuición muestra que viento hay que seguir.
A veces los caminos coinciden. A veces no. Triste se sabe de antemano. Pero se desea vivir la experiencia. Nadie escapa de la tejedora. Al estoico se le carga mas de leña. Pero todo tiene el limite de la libertad.
Deja entonces a los demás con sus palabras y avanza con el fuego de tus propios carbones. El control lo ejercen los prisioneros. Pero toda prisión se desmorona cuando ya carece de motivo.
a




Del Error

 


Mejor errar por tus errores que seguir los de terceros. Ellos no sentirán culpa y solo tus pies conocen el relieve que pisan descalzos. Incluso del propio errar podes quedar ante el rayo de sol de tu ángel, mas que en la amargura de haber estado tanto al alcance. Todas las decisiones son personales. Sean las muchas, sea la ultima. En definitiva lo único que importa es desde donde se toman.
a



El Arbol de la Vida

 


Este oscuro amanecer como insomnio de vivir,
apaga en la mañana una a una todas las estrellas.
Dos lagrimas, se despiden, como dulce mar,
asolan con todas las palabras con el sol delante
dejando como única sombra el árbol de la cruz.
a









Verde

 


Contemplaba desde el metrobus, en total desapego la belleza del verde luminoso de dos arboles.
Que paz
Me recordó una vez hace ocho años un invierno donde contemple todo desde ese mismo colectivo a partir de una gota de lluvia en la ventanilla.
Como cambia todo.
Volqué mi vida a la ayuda.
Pero ahora solo puedo hacerlo mostrando el sentido.
Como me pesa ahora la gente con sus creencias y no creencias.
Me libero.
Bendigo la mirada neutra de los sabios. Bendigo los rostros piadosos y a los afligidos.
Y por extensión condeno a necios y malsanos,
que pierdan de sus bocas la sonrisa...
para siempre.
a



Hospital

 


Este lugar tiene belleza. Pabellones de fines del siglo XIX tan bien cuidados y en uso. Otros modernos de cristal. Aqui no hay encierro, hay bancas, callecitas y sol.
Oigo a una amiga le dice a otra: -"estoy embarazada". Una abuela ve un caminito de hormigas con su nieto. Levanto mi vista. Los médicos varones caminan como dignos y derechos, pelo corto y buen vestir tras sus blancos delantales. Las medicas en cambio usan falda debajo del guardapolvo y muy variado vestir.
Sigo el camino de hormigas. Una mujer reparte mete cocido con leche. Tomo un antiacido antes de aceptarle. Aun mi vesícula me da trabajo. Me siento al sol en una banca a beber tranquilo. Me siento lejos de este paradigma de cuerpos. Prefiero el de almas. Ese si es mi medio.
Hay una hermosa capilla románica. Santa Francisca Romana. En ella hice bautizar a mi hija menor hace décadas.
Un hospital así abierto, es un parque, un barrio hermoso, no una prisión. Cierro mis ojos y me pierdo. Veo lejos gente desayunando en un bello bar de esquina. Veo cosas que en magia no hablamos abiertamente. La paz me embarga.
Abrazo a esta humanidad.

a


domingo, 1 de enero de 2023

Gracias

 


Detrás de las casitas blancas, felicidades, dolores y esperanzas. Limpias las manos de los honestos. Codicia en los ojos ausentes. Blancas casitas donde da un mismo sol bendice en aroma de bellos jardines o mustio y henchido de sombras de muerte. ¿Cual es la hazaña de ser humanos sin hermanos? ¿Cual la del leopardo de las nieves? Hoy llueve. Hoy duele. Y sin embargo los pies se procuran de andar. Las manos atesoran caricias que darán. Tengo una sidra que no he abierto. No he brindado. Pero tengo otras cosas que brindar. La verdad en las palabras es tan sencilla. Por eso muchos no las entienden. La estridencia se ha tragado vidas. Pero gracias doy a todas las estrellas haberse tragado muchas noches.
a



La Marea


Tengo desarrollado tanto el sentimiento, la intuición, la lógica, como el instinto. Mi voz no esta igual, la quimio me afecta el decir, pero no el pensar. Soy una roca contra la que alguno tropieza y otros se aferran. Una isla donde no hay islas. Mi humor irritante, la felicidad intima y el escape del bullicio. Tengo el amor y la espada. Un cuenco de luz siguiendo mi orbita sin permiso. Subo con la marea y con ella bajo asi, a mi propio ritmo.
a

Andares

 


En el andar de esta vida hay quien sigue el sentido de su corazon. Bendito quien sea abrazado por algo mas que un frio invierno. Mejor respirar nieve perdido entre todo. Andar como gárgola en cornisa o desplegar las alas a lo eterno. Para no perder el tren del propio sentido. Malaya, mal de rastrojos, animas de frio... Solo hay la dirección que pinte el matiz de momento.
A


Recurrencias

 


Recuerdo como del poético estado del no recuerdo. Mi padre era tutor de una niña inglesa. Familia exiliada en una mansión al sur de Francia, mucho antes de la revolución. Algo paso debí irme, no supe más de mi padre. Entre en marina de guerra, caribe, Guayana, y las tierras desde el golfo hasta Canadá. Fue al sur que vi tus ojos. Tus ondeados bucles. Recuerdo sin recuerdo como el amor cura heridas de sable y de sal. ¿Dime cómo se definen ciertas certezas?
Se de nubes que eran espuma de oleaje al caer el sol.
Se de labios que eran la espuma del alma.
Se de una extraña ensenada que trae a puerto aquello que siempre es.
a

sábado, 17 de diciembre de 2022

Del S.A.G.

 



SAG: -¿Por qué escuchas limpio el canto del ave?

-Supongo por que no tiene añadidos.
SAG: - ¿Entonces ves por que es difícil que haya buenos instrumentos entre las personas?
-Comprendo.
-Aquello que viene no puedo retenerlo todo. Solo alcanzo a retener una parte.
SAG: - Tu función, no ser ser vocero; sino contemplar, describir, desentrañar. La idea viene de lo alto. Luego observas. Luego contemplas. Dejas entrar luz de afuera que se reúne con la de adentro. Las diversas formas de desentrañar que marcan tu estilo y expresión en como metalenguaje. Cada cual debe a lo suyo. En eso debe estar limpio.
-Hace décadas hacia diálogos con mi anima junguiana y luego al releer me daba bajón y…
SAG: - En tal caso, abres la puerta a un lugar aun cerrado, donde brotan anhelos retenidos, ansiedad, angustia y el temor de no poder.
-Después no volvió a suceder y no hice más tales diálogos.
SAG: -Comprendiste la magia. La palabra tomo forma e imágenes en tus sueños y usaste esas imágenes para plasmar tus deseos. Ya no había angustia.
-¿Entonces?
SAG: - Vino el tiempo donde callaste tu mente y comenzaste a balbucear a través de las ideas y el corazón. Eso luego fue también a la escritura. Una refleja lo otro aunque haya matices, trampas emocionales o los intrusos. Toda idea intrusa viene de intrusos.
-Discernir.
SAG: Observar y discernir. Lo interno, lo externo. Lo correspondiente “propio”. Lo correspondiente “ajeno”. Los diferentes niveles. Ideas. Inteligencia corazón. El testigo silencioso. Alma. Ka. Esencia. Hor. Ser… Dios.
-Lo veo si.
SAG: Todo y todos hablan. Todo dice. Pero el tiempo es poco para perderse en lo vano, el ruido y la dispersión. Antes de leer un símbolo, un reflejo, una signatura, una correspondencia, se te va preparando primero intelectualmente. Se va haciendo una separación.
-¿En eso consisten los desnates?
SAG: -El primer tipo.
-¿Y luego?
SAG: Luego intervienen alma, intuición, cuerpo y doble.
-¿Qué me atrajo a eso y no tanto a lo externo?
SAG: -La búsqueda del amor fue una constante en lo interno y en lo externo. Buscar fuera te demoro. Mas el encuentro temprano con las perdidas y la muerte fue el designio que te puso entre la espada y la pared. Renegar de todo, pero también buscar todo. Un colapso de la idea del mundo. Un colapso de creer en una constante. Impulsó a profundidad, pero dejo residuos, enojo, resistencias. Eso demoro el encuentro. Desentrañar y armar. Por eso hablo a través de tu forma de comprención y palabras, No expreso un lenguaje mayestatico impuesto. Hay necesidad de desentrañadores internos.
-Y en tanto a poesía, prosa, relatos ¿Que debo...?
-Nada hay de malo con eso.
Es parte del matiz. Todo es siembra.

Diario mágico 2011. (Cuadernos de diálogos en bruto; tomo 5).

A

Evocando



Un pequeño error me cuesta caro luego de soportar errores ajenos.

Una puñalada justo en duelo, duelo de perdida.
Doble duelo nunca suma.
Multiplica.
La pena devora.
El tiempo se detiene.
El orgullo encierra.
Domingo de Febrero. Insoportable.
Bajo del bondi en pleno corso de carnaval.
Melancolía indescriptible.
El alcohol no había pegado.
Sueño que voy a caballo lanza en mano contra un tanque.
Los meses pasan. La atmósfera igual.
Esquinado cual bestia herida.
Vuelvo a la escritura.
Desahogo.
Comienzo mis evocaciones five o´clock mate.
Lemegeton, caña Legui.
Converso con Seere.
Goetia al menos, una vez por semana.
Un febrero después. Feliz en compañía.
Noche insoportablemente calurosa. Pizza, birra, en Manzanares y Vuelta de Obligado frente a la plaza.
Alegría.
Entre árboles y palmera de esa cuadra. En medio del calor, siento la brisa fresca que se arremolina encima. Mueve el mantel. Nos desordena el cabello.
De golpe lo supe. Su fecha, Seere, vino y dio una caricia.
Pero debo confesar que el duro año anterior y el gran dolor, contacte al SAG, escribí prolíficamente e hice tantas evocaciones de Lemegeton, Almadel y Armadel en el patio, como no conozco quien haya hecho.
Y hoy puedo decir que ahí, a pesar de todo también fui feliz.
Hoy puedo verlo:
Lucha, desolación, ángel y djinn.
No, no fue poca cosa.
Fue un bello y extraño viaje.
Hoy lo se.
Y gracias doy.

PD,1:
La pizzería sobrevivió a Macri, pero no a este. La pizza era tan buena como la de Guerrin.

PD,2:
Cada Febrero Seere vienne, en silencio en su dia.
Conversamos.

PD,3:
Lo que no mato hizo mas fuerte.

A


La Arena y la Pared



¿Por que mi grafía debería ser más bella que la forma de estos muros? ¿Por qué este bello colmenar debería espantar? A decir verdad, no hay nada que espante más que el desierto. Pampa desolada y angustia polvorosa. Solo algún ombú por aquí o allá, matas de cardo dispersas y voraz llano hasta el horizonte. Desesperado deseo que broten lomas de la nada y cubran tal desesperante desnudez.
O tal vez volver a la ciudad. Ver arquitectura. Como este edificio a dos cuadras de la avenida Corrientes y a una de Callao. Ahí uno puede perderse en sus bares, librerías y el tumulto de gente.
Hubo un tiempo en mi adolescencia que descubrí salir del cuerpo. Traspasar muros. Fugarme del pesar entrando como fantasma a otras casas. Ver in situ invisible y con sed de aventura otra gente en su medio. Pero termine asqueado y aburrido. No había nada en ver sus vidas, solo tedio.
Esto me recuerda en contraposición a lo que oí de un monje. Se había retirado al desierto en busca de Dios pero escapo por no soportar el devorador horizonte.
Hoy ya no me fascina atravesar paredes. Prefiero lograr la intimidad entre almas, un vínculo cordial, tender una mano o vivir la comunión entre pieles.
Aquí fotografiando de frente arquitectura, valorando belleza en el tumulto, sintiendo genérico amor por humanidad fluyente. Mientras fotografío, siento saberme infiltrado en este mundo, aportando y soportando rechazo. Como viajero entre realidades me deslizo entre su orden social sin sentirlo mío y contemplo desde una extraña e inexplicable paradoja este edificio como si fuera un arqueólogo y al mismo tiempo lo siento moderno, nuevo, vivo, en pie.
a



En días infaustos:

 


No se si el destino hace trampas, si el tedio de los días nefastos deba siempre superarse.
Pero si se que el banquete del tinto vino, solemnidad a visos de fria nieve en vísperas de verano, me han hecho ver que cuando te partes y en soledad cargas el pesado tronco que te dobla, sales a la búsqueda de lo incierto.
Algo de paz y al filo. Haz muerto de algún modo a todo lo común.
Te conoces en ese silencio y conoces a los demás. Refugiado en teclear solitario para uno mismo. Si gusta a otros bien y sino también.
Y hasta que con el nacimiento de la primera estrella de la noche, buscas ganar ese tiempo libre y feliz que bendito traerá también al adversario.
Luego en negra noche la diabólica presión del rostro de averno. Pero queda siempre esa descarada propia bacanal desafiante de escupir la cara al diablo.
Al fin y al cabo robaste al menos un instante mas. Un momento, aun sabiendo que deberás rodar la roca una y otra vez hacia arriba.
Pero ese instante.
Por ese instante vale incluso la incomprensión del todo.
Lo sabes muy bien ahí, en tu trinchera bajo alas de Dionisos.
A




Visperas

 

Años atrás, víspera de fiestas. Piso alto en Boedo, a regar las plantas a quien las dejo a cuidado. Amplio ventanal. El aire quieto. Anochece lento. Una sidra y tedio.
Desde arriba buscaba Lanus, al sur. Y obvio desde el pulmón de manzana, no se veía. Me quedo viendo la torre de parque de la ciudad al oeste. Busco Saavedra y es imposible.
Ambos puntos del pasado eran imposibles. La melancolía me embarga. Mi presente ahí era también imposible. Tres rumbos nulos. Discuto. Agarro mi botella de sidra y escapo. Me alivia llegar a Medrano y Rivadavia. La botella en una bolsa. Subte. Llego a Flores, el bar de Carlitos, los amigos, los lumpen, los borrachos, siento paz. Huí de todo.
Se asoman las 11, era sábado. Tomo un taxi a casa. Llego, son las 12. Encuentro justo "Excalibur" por tele. El toque de Wagner eriza la piel. Estoy en paz. Mi vida cambio. Ya no se cual sera el camino. Pero eso ya no importa.
A




Vede de Azahar


En la misma tónica y gótica de los fuegos de San Juan, de profanos asados, o de casas y campos arrasados. La gris ceniza se mezcla con la lluvia. Se filtra en el suave algodón de vida y al llegar la noche esperada de primavera, asoma en fiesta bajo los astros; y aquel león en la espesura. fuerte, verde, heráldico, alumbrado símil al niño divino en bajo luz de Selene. encubre al disolvente vuelto hoja y mineral, aflorando común a ambos reinos. Sopla ahí la suave brisa al sonido de Pan. Entonces danzan en corona las hadas, para este es pan de la futura ambrosía. Rosca de reyes, ante el cual darán gracia las aves y los peces tal como al despuntar de cada mañana. En Galia canta el gallo, de herméticas alas. Por la noche destella guirnaldas de la luz, tejidas por luciérnagas. Y en contraposición al materialistas, dama alquimia, despoja de su color el metal de los ricos, ocultándolo su luz que se disuelve en agua. Espíritu de color de las hojas, plagadas de vida; que huele al fin, con esa fragancia de tilos y azares, en las mas bellas noches de lluvia.

a


domingo, 9 de octubre de 2022

Como ver llorar

 



A veces el dolor y la pureza se parecen tanto,
volviéndolo todo como nieve blanco y frío.
¿Seremos también así acaso, como la nieve?

Recuerdo una vez haber oído a alguien
decir de cuando ángeles se pierden entre si:
“abrí los ojos y no vi mas nada”.
El dolor es como estar incrustados en nada,
un punto entre el absurdo ruido y el Dios silencio:
es como ver llorar.
a


Amor y esperanza

 


Heroico quien sabe, que solo que debe seguir,
en giros avanza el alma petrificada hacia el borde,
sin alas vuela girando, como acercándose a una flor,
se deja llevar sin siquiera saber donde, inadaptado.
Contemplando al gran cielo como lejana playa,
¿Puede alguien en verdad saber porque avanza?
Algo se esconde siempre tras delicadas palabras,
un cierto hilo que enhebra el amor y la esperanza.
¿Acaso alguien habla de conquistar lejanas cumbres?
Andar es solo andar, sin importancia del territorio,
porque si hay un real sentido en aquel que avanza,
es el de poder llegar a contemplar en su rama la flor.
a


miércoles, 28 de septiembre de 2022

Viernes por la mañana

 


El sol ya comienza a calentar. Me encuentro con mi querida hermana. Desayuno en un bar. Atravieso barrios vip y también pobres. No me siento identificado con nada. Me cruzo entre alguna gente con corazón, mas la mayoría son fantasmas. Paso por donde hace tiempo vivía mi maestra Yvonne Engel. Veo en un televisor que se fue Carlitos Bala, uno sabe que san Pedro le abrirá las puertas de par en par. Tengo cansancio. Mi lucha es tensa. Sigo adelante con un dejo de nostalgia. Tu sabes, tu sola comprendes. Vuelvo a levantar la guardia y avanzo entre las sombras. Sin embargo voy bajo el esplendor de este hermoso sol de primavera. Pero Dios, como extraño a la Luna.
a




Cuando te vi

 


He visto el rostro alegre de la madre bajo su capelina,
he visto la bruja fumarse su habano, y también triste,
vestida de bordado con sus grandes ojos y sus bucles.
Sabes hoy podría ir a cualquier lado y no tengo donde ir,
resisto como columna bajo la bóveda de este templo,
la tierra tiembla, el mar parpadea, lo que fue ya no es,
la hoja de palma tiene escrito tu nombre desde siempre,
mi barca esta lista para soltarme en viaje hacia tu ser,
no serán fáciles estos días, he de cruzar la tempestad.
Frente a mí, indeleble dejaste tu rostro en mi alma,
una intimidad de falda y panty, un sueño de domingo,
he vuelto al cabo luego del eco de un largo silencio.
La dama de encaje viendo de frente exhala un suspiro,
la suavidad de sus manos abre esta bestial quijada,
fui llamado a presenciar imágenes de la vida a vuelo,
saltar el tejido de tiempo, caigo y me levanto, planeo;
la barca tiene alas, se posa entre ramas de los parques,
y al fin de puro arrojo, cruza el mar de sal y de lagrimas.
a