jueves, 7 de mayo de 2020

LA RISA

La oscura razón por la que la Iglesia castigaba la risa durante la ...


Junto con Nietzsche digo: "La risa como virtud de hombres superiores", (Así habló Zaratustra). Cuando lei: "El Nombre de la Rosa", de Umberto Eco, y luego vi la película, uno ve ahí que en edad media había gente luminosa y gente oscura, igual que ahora. Comprendí que la denuncia de Eco, sobre ocultar la risa, es proyectiva. Mi visión de las cosas no es intelectual como la de Eco, sino una visión desde la conciencia y la intuición. Para Eco el moje viejo y amargado que asesina para ocultar el libro de la risa, representa la fe, Eco deseaba reírse de la fe. Pero que pasa si te reís de la obra de Eco o de el. Actúan igual que el monje amargado. Es cierto que Nietzsche no era perfecto, pero su risa no pertenecía a un palo o a otro. Era una risa total de todo, como la de la iluminación zen, o "la risa del pastor" en su obra. Es una risa nihilista, comprendamos nihilismo en Nietzsche como liberación de la rigidez racional, el mismo Nietzsche nos dice que el burgues suplanto a Dios y el ideal cristiano por la "razón y el progreso", no mato a Dios el burges, sino que se creo un dios a su imagen. Conocí "ateos" que hacían asado infantilmente un viernes santo para reírse de los creyentes, pero luego lloriqueaban si alguien quemaba libros de Marx. En mentes así, no cabe comprender que ambas cosas están mal. Y la idea de Nietzsche, no es la muerte de Dios, sino de reírnos de nosotros mismos hasta iluminarnos y dejar de creer que nuestro estúpido ego es Dios, sea el monje amargado de la novela de Eco, sea la misma amargura aburrida de Eco y sus seguidores. Hoy, derecha e izquierda, solo representan un absurdo sistema mental que debe romperse y tal como dijo genialmente Nietzsche: "vi a mi demonio lo encontré serio, grave, profundo, solemne: era el espíritu de la pesadez – él hace caer a todas las cosas. No con la cólera, sino con la risa se mata. ¡Adelante, matemos el espíritu de la pesadez! He aprendido a andar: desde entonces me dedico a correr. He aprendido a volar: desde entonces no quiero ser empujado para moverme de un sitio. Ahora soy ligero, ahora vuelo, ahora me veo a mí mismo por debajo de mí, ahora un dios baila por medio de mí. Así habló Zaratustra".
Alex.

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